Una fiesta de fe, gratitud y amor a María Auxiliadora

09
Jun

Devoción viva y fecunda.

Del 15 al 24 de mayo, la capilla de la comunidad María Auxiliadora (Casa Taller) se vistió de color, belleza y fervor para celebrar la novena y la fiesta en honor a María Auxiliadora, una de las tradiciones más significativas y queridas por la comunidad y por quienes, a lo largo de los años, han encontrado en Ella una Madre cercana y auxiliadora.

Desde los primeros días de la novena, cada detalle contribuyó a crear un ambiente de profunda devoción. La decoración del altar, cuidadosamente preparada por sor Dora, reflejó la elegancia y el cariño que merece tan excelsa Madre. Telones, flores y ornamentos se convirtieron en una expresión visible del amor y la gratitud que habitan en el corazón de quienes acuden a María para agradecer sus favores y encomendarle sus necesidades.

Las comunidades María Auxiliadora (Casa Taller) y Casa Provincial Santa María Mazzarello unieron esfuerzos para animar la liturgia diaria, distribuyéndose la preparación del rosario, la novena y la eucaristía, presidida por el padre Jorge Yepes. La participación constante de vecinos, exalumnas y miembros de la familia Otálvaro Mesa dio testimonio de una devoción que ha trascendido generaciones y que continúa fortaleciendo los vínculos entre la fe, la familia y la vida cotidiana. Este año, además, la celebración adquirió un significado especial al coincidir con la Novena al Espíritu Santo.

Un reconocimiento especial merece la familia de la exalumna nonagenaria doña Sofía Mesa, representada por su hijo, Juan Otálvaro, quienes desde hace varios años han asumido generosamente los gastos de la novena y de la fiesta patronal, convirtiéndose en verdaderos custodios de esta hermosa tradición de fe.

La celebración alcanzó su momento culminante en la solemnidad de Pentecostés. Con un patio salón colmado de fieles, el rezo del rosario congregó a la comunidad en un ambiente de profunda oración. Posteriormente, una solemne procesión recorrió el camino hacia la capilla, encabezada por la banda músico-marcial, los edecanes, la imagen de María Auxiliadora llevada en andas, el sacerdote y el pueblo creyente, que avanzó entre cantos y manifestaciones de alegría propias de una auténtica fiesta mariana.

La eucaristía se celebró con gran fervor y participación. Como recuerdo de esta significativa jornada, los asistentes recibieron un llavero con la imagen de María Auxiliadora y el tradicional dulce salesiano. La noche continuó con una serenata ofrecida por un mariachi, mientras la hermosa iluminación que adornaba la imagen de la Virgen llenaba el ambiente de belleza y emoción.

Fueron innumerables los gestos de amor, servicio y generosidad que hicieron posible esta celebración. Gestos sencillos y profundos que hablan de una devoción viva y fecunda. La comunidad agradece especialmente a la familia Otálvaro Mesa por su constante apoyo y a todas las personas que, con su presencia y participación, hicieron de esta novena y fiesta una verdadera experiencia de fe, fraternidad y encuentro con María Auxiliadora, la Madre que continúa acompañando y bendiciendo a sus hijos.

  • Sor Margarita Morales

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