Camino recorrido desde el CG XXIV.
El domingo 9 a las 6.30 p.m. llegó al aeropuerto “José María Córdova” de Rionegro Antioquia la consejera Visitadora sor Marta Liliana Riccioli, quien a nombre de la Madre General Chiara Cazzuola realizará la visita canónica a nuestra inspectoría colombiana “Santa María Mazzarello” de Medellín.
La esperaban en el aeropuerto la inspectora Sr. Sara Cecilia Sierra, algunas Hermanas entre ellas algunas del Consejo inspectorial. Sor Marta fue recibida con mucha alegría y expectativa que se reflejaba en el entusiasmo con que se fue preparando su visita.Hacia las 8 p.m. Sor Marta y la comitiva llegaron a la casa inspectorial de Medellín, allí la esperaba la comunidad local, una madre de familia y una joven de la institución educativa “Madre María Mazzarello”, quienes dieron la bienvenida a nombre de las comunidades educativa de la inspectoría.



Las hermanas y laicos de la Inspectoría dan la Bienvenida a sor Marta Liliana, se celebró la Eucaristía, presidida por el P. inspector de los salesianos P. José Ariel Guerrero Castro, quien le dio la bienvenida a nombre de los hermanos salesianos y de los grupos de la Familia salesiana y le auguró un buen trabajo de animación del carisma en cada comunidad educativo pastoral. Hubo participación del personal en formación, exalumnas, grupo ADMA, y jóvenes del MJS.



En el salón teatro se le dio la bienvenida formal y las aspirantes presentaron una obra teatral que pretendió conectar el camino recorrido desde el CG XXIV y proyectarlo al CG XXV. La imagen de la estación de tren fue especialmente adecuada porque el Capítulo habla de caminar juntas, discernir, renovar la misión, dejarse guiar por el Espíritu y responder con audacia a los desafíos del mundo de hoy.



Sor Marta se encuentra con las Hermanas del Consejo Provincial. Después de un saludo cálido de agradecernos mutuamente lo que somos y hacemos, presenta el tema “Presencia en el servicio de animación y gobierno, reflexión que fue intercalada con intervenciones oportunas de parte de las hermanas. Al finalizar su intervención sor Marta entregó a las Hermanas algunos documentos de apoyo para la reflexión posterior y el compartir: La presencia en el servicio de animación y gobierno. María, una “presencia generativa”. Algunos principios para el discernimiento comunitario. Misión compartida en clave carismática. Presentación de la programación 2022-2027. Planificación pastoral participativa. Animar con sabiduría y corazón de madre.
En la tarde Sor Marta Liliana se reúne con el Consejo y Equipo inspectorial. Para iniciar cada Hermana se presentó anotando el área de la misión que anima y que representa en el equipo. Luego hizo la oración en torno al pasaje de las Bodas de Caná. Seguidamente sor Olga Lucía Vélez presentó la reseña histórica de la Inspectoría, la organización del Consejo y del equipo y las áreas que se animan. Luego presentó el camino recorrido en torno a las opciones y la deliberación capitular. Se recibió algunos documentos para profundizar: Planificación pastoral participativa. Misión compartida en clave carismática.



También en estos días tuvo la posibilidad de encontrarse con las directoras. La reunión se inició con el saludo de sor Marta y la oración desde las Bodas de Caná.Luego Sor Marta hizo una reflexión sobre el sentido de la presencia en el servicio de animación y gobierno: la importancia del coloquio, de la conferencia semanal y de las buenas noches. Explicó el originen de esta práctica. Mamá Margarita cuando vio que los niños internos del oratorio que eran indisciplinados en el dormitorio ella aconsejó a Don Bosco, para que antes de ir a dormir recibieran una buena palabra y quedaran con una buena imagen.
En la tarde continúo la reflexión en torno al “Servicio de animación y gobierno generativo”. Poner la Palabra de Dios al centro, amar y gobernar en el espíritu de comunión y de acción, crecer en la proximidad y acortar las distancias, abajarse, con humildad, porque la pequeñez nos engrandece, amar la pobreza, la simplicidad y la austeridad.



También sor Marta Liliana se encontró con las hermanas junioras y hermanas con menos de 15 años de profesión. Se reunieron 22 hermanas abiertas y deseosas de acoger su palabra. Fue una jornada de formación, fraternidad y alegría, en la que cinco palabras se convirtieron en compromiso: mirar, escuchar, confiar, caminar y cuidar. Fue un encuentro para detenerse, reconocer, compartir y seguir descubriendo que la vocación se construye cuando hacemos presente a Dios en lo cotidiano. Las junioras agradecen estos espacios de crecimiento vocacional.


