Visita que renueva la esperanza

07
Oct

Historia tejida con amor.

La Obra Social Santa María Mazzarello se vistió de alegría y esperanza para recibir, con profundo cariño y espíritu salesiano, la visita de sor Marta Riccioli, visitadora general. Su presencia llegó como una bendición de Dios: una mirada cercana que supo reconocer la historia, valorar lo construido y, al mismo tiempo, abrir nuevos caminos para seguir sembrando esperanza.

Más que una visita a nuestras instalaciones, fue un encuentro que tocó también nuestros corazones. Su presencia nos recordó que cada pequeño esfuerzo, cada gesto de entrega y cada historia tejida con amor tienen un profundo valor cuando se ponen al servicio de la misión. En sus palabras y en su cercanía resonó una invitación a continuar con perseverancia, compromiso, amor y unidad el legado de las hermanas Marta Múnera y Rocío Bedoya, quienes han dejado una huella significativa en esta Obra.

Este encuentro renovó también el llamado a fortalecer nuestra identidad y vivir con mayor profundidad la corresponsabilidad como miembros de la Familia Salesiana. Se trata de seguir tejiendo, desde la comunión y respetando la riqueza de cada servicio y vocación, un mismo horizonte: acompañar caminos de fe y esperanza y hacer de esta Obra un espacio donde cada persona pueda descubrir que su vida importa y que, aun cuando parezca pequeña, puede marcar una diferencia.

La visita de sor Marta nos permitió mirar más allá de lo visible. No solo reconoció una obra material, sino también las historias humanas, la entrega generosa y la vida ofrecida con amor que sostienen esta presencia. Desde una mirada carismática y creyente, nos recordó que María sigue acompañando esta misión y que, al estilo de san Juan Bosco y santa María Mazzarello, estamos llamadas a continuar generando vida allí donde Dios nos ha puesto.

Hoy solo podemos decir: gracias a Dios por este encuentro que anima, confirma y renueva. Gracias por una presencia que nos impulsa a seguir creyendo en lo que hemos construido juntas y a mirar el futuro con esperanza. Sabemos que el mañana está en las manos de Dios, pero también sabemos que podemos seguir construyéndolo con Él, con María y entre nosotras, haciendo de esta Obra una presencia viva que continúa abriendo puertas a la esperanza.

  • Lusmirian Palacio O. – Voluntaria, Obra Social María Mazzarello

Leave a Comment