Multiplicadoras de esperanza.
En el corazón de la espiritualidad salesiana, María Auxiliadora ocupa un lugar que trasciende la devoción para convertirse en una auténtica presencia educativa. Don Bosco y María Mazzarello comprendieron que educar es acompañar la vida, despertar la esperanza y ayudar a cada joven a descubrir el sentido profundo de su existencia. Por ello, la Virgen María ha sido para la Familia Salesiana mucho más que una figura religiosa: es madre, maestra, discípula y compañera de camino para quienes buscan construir su proyecto de vida desde la fe, la libertad y el compromiso con los demás.
Inspirada en esta convicción, la Institución Educativa Madre María Mazzarello desarrolló durante el mes de mayo un significativo proceso de preparación y consagración a María Auxiliadora dirigido a las estudiantes de grado undécimo.
La experiencia reunió a 32 jóvenes que, de manera libre y voluntaria, manifestaron su deseo de profundizar en su vida espiritual y asumir un camino de crecimiento personal inspirado en las virtudes de la Virgen María. Su participación implicó la disposición de tiempos extracurriculares, encuentros adicionales y espacios de formación complementaria que evidenciaron madurez, compromiso y una búsqueda auténtica de sentido.
El proceso formativo estuvo animado permanentemente por María Paola Grisales Maya, quien acompañó cada una de las etapas mediante dinámicas participativas, lúdicas, espacios de reflexión y metodologías propias del estilo salesiano. Su presencia cercana y constante favoreció la creación de un ambiente de confianza, familiaridad y escucha, permitiendo que las estudiantes descubrieran progresivamente la riqueza humana y espiritual de María.
Durante el primer encuentro, las jóvenes construyeron colectivamente la historia de María y reflexionaron sobre el valor de una mujer que, aun experimentando temor e incertidumbre, respondió con libertad y confianza al proyecto de Dios. Posteriormente profundizaron en la comprensión de María como una presencia cercana que fortalece la relación con Jesús y acompaña los desafíos de la vida cotidiana. Finalmente, el proceso condujo a un espacio de discernimiento espiritual centrado en las virtudes marianas, la oración personal y el aprendizaje de herramientas concretas para fortalecer la vida interior y el encuentro con Dios.
Conscientes de que la formación integral exige el diálogo entre la fe, la cultura y el conocimiento, desde la Coordinación de Pastoral se promovió una propuesta enriquecida por la participación de profesionales invitados que ofrecieron una mirada interdisciplinaria sobre la figura de María. Esta decisión respondió a la convicción de que las nuevas generaciones necesitan acercarse a la experiencia religiosa desde múltiples perspectivas que integren la razón, la historia, la cultura y la espiritualidad.
El primer encuentro académico, o magistral, estuvo a cargo de Mateo Quintero López, historiador de la Universidad Pontificia Bolivariana, estudiante de Maestría en Historia de la Universidad de Antioquia, docente universitario de la Universidad Pontifica Bolivariana y la universidad EAFIT. Su conferencia, “Tú sola entre las mujeres: María, entre la fe y la historia”, permitió a las estudiantes aproximarse a la figura mariana desde una perspectiva rigurosa y profundamente enriquecedora. A través de un recorrido por los relatos evangélicos, las fuentes históricas, la tradición cristiana, el arte, los símbolos y las representaciones culturales que han marcado a Occidente durante siglos, presentó a María como una mujer concreta de la historia cuya influencia continúa vigente en la construcción de la cultura, el espiritualidad pensamiento y la de millones de personas alrededor del mundo.
El segundo encuentro fue orientado por Laura Isabel Tobón Gallego, enfermera, magíster en Asesoría Familiar y Gestión de Proyectos, docente de la Facultad de Enfermería de la Universidad Pontificia Bolivariana y miembro del Instituto Secular Cruzadas de Santa María. Desde la riqueza de su experiencia profesional, académica y eclesial, desarrolló la reflexión “María, la mujer más importante de la historia”, invitando a las estudiantes a descubrir en ella un modelo de humanidad, liderazgo, servicio, fortaleza interior y amor comprometido. Su intervención permitió establecer puentes entre la espiritualidad mariana y los desafíos que enfrentan las jóvenes en la construcción de sus proyectos de vida.
La preparación espiritual alcanzó uno de sus momentos más significativos en la adoración eucarística dirigida por Sor Paula Gallego, experiencia que ofreció a las estudiantes un espacio privilegiado de encuentro con Dios antes de la consagración. A ello se sumaron las palabras de acompañamiento y motivación de Sor Rocío Álvarez, quien las animó a comprender esta decisión como un compromiso permanente de crecimiento humano, espiritual y comunitario.
La celebración de la consagración constituyó la culminación visible de un camino que había comenzado mucho tiempo atrás en el corazón de cada estudiante. Sin embargo, la experiencia no concluyó con la ceremonia. Como expresión concreta del espíritu misionero que caracteriza a la espiritualidad salesiana, desde la Pastoral se diseñó una experiencia de envío que convirtió a las jóvenes en protagonistas activas de la evangelización.
Después de su consagración, las 32 estudiantes fueron enviadas como misioneras marianas dentro de la institución. Durante una jornada especial visitaron las aulas de los diferentes grados para desarrollar espacios formativos sobre María Auxiliadora para toda la comunidad educativa. De esta manera, las jóvenes no solo recibieron una formación, sino que asumieron la responsabilidad de compartirla, convirtiéndose en multiplicadoras de esperanza, testigos de fe y referentes positivos para sus compañeras. Todo este proceso contó con el respaldo decidido de la rectora, Sor Doris Bedoya, cuyo liderazgo continúa fortaleciendo iniciativas que promueven la formación integral de las estudiantes y consolidan la identidad salesiana de la Institución Educativa Madre María Mazzarello.
Experiencias como esta recuerdan que la educación sigue siendo un espacio privilegiado para formar personas capaces de mirar más allá de sí mismas. María Auxiliadora continúa inspirando a las jóvenes de hoy porque representa la fuerza serena de quien sabe confiar, servir y construir esperanza incluso en medio de la incertidumbre. Allí radica también la misión de las instituciones salesianas: formar mujeres capaces de transformar la sociedad desde la fe, la inteligencia, la sensibilidad humana y el compromiso con el bien común.
- Sara Pérez Zapata
Coordinadora de Pastoral I. E. Madre María Mazzarello