De la mano de María fortalecemos nuestra relación con Jesús.
El 22 de mayo, la comunidad educativa de COLVIROS vivió una de las celebraciones más significativas del calendario salesiano: la fiesta en honor a María Auxiliadora, una jornada que reunió fe, alegría, creatividad y profundo sentido de pertenencia en torno a la Madre y guía de la Familia Salesiana.
Durante todo el mes de mayo, la institución se preparó para este acontecimiento con diversas iniciativas que permitieron fortalecer la devoción mariana y el espíritu de familia que caracteriza a la obra salesiana. Sin embargo, fue el 22 de mayo cuando toda la comunidad se congregó para expresar de manera especial su amor y gratitud a María Auxiliadora.
La celebración inició con una solemne eucaristía preparada y animada por las estudiantes de grado undécimo, quienes asumieron con responsabilidad y entusiasmo la organización de este importante momento de fe. A través de los cantos, las lecturas y las distintas intervenciones litúrgicas, las jóvenes invitaron a la comunidad a renovar su confianza en María y a fortalecer su relación con Jesús, siguiendo el ejemplo de la Virgen.
Posteriormente, la jornada continuó con una programación cultural que despertó gran expectativa entre estudiantes, docentes y familias. Como es tradición en la institución, las estudiantes de grado noveno lideraron la presentación central en homenaje a María Auxiliadora, fruto de semanas de preparación, ensayos y trabajo colaborativo.
El acto artístico integró música, danza, representaciones escénicas y diversas expresiones creativas que permitieron resaltar la presencia de María en la vida de la comunidad educativa. Más allá de la calidad de las presentaciones, la propuesta logró transmitir un mensaje profundo sobre la fe, la esperanza y la cercanía maternal de la Auxiliadora, generando momentos de reflexión y emoción entre los asistentes.
La celebración se convirtió en una verdadera experiencia de encuentro, donde estudiantes, docentes, colaboradores y familias compartieron la alegría de pertenecer a una comunidad que encuentra en María Auxiliadora un modelo de vida y una presencia constante en su caminar cotidiano.
Cada detalle de la jornada reflejó el compromiso y la dedicación de quienes hicieron posible esta fiesta mariana, desde las estudiantes que prepararon las presentaciones hasta los docentes y familias que acompañaron el proceso con generosidad y entusiasmo.
De esta manera, COLVIROS reafirma una vez más su identidad salesiana y su profundo amor a María Auxiliadora, convencido de que su presencia continua inspirando la formación de niñas y jóvenes comprometidas con la fe, los valores y la construcción de un mundo más humano y esperanzador.
La celebración dejó en la comunidad la certeza de que María sigue caminando junto a sus hijos, fortaleciendo la fe, alimentando la alegría y recordando que, en la casa salesiana, cada mes de mayo es una oportunidad privilegiada para renovar el amor a la Madre que acompaña, protege y guía.